Podemos
reiterar que Panamá
como Estado democrático goza de las libertades y garantías constitucionales que
caracteriza este tipo de Estado, por ejemplo, cada cinco años tenemos
elecciones democráticas y elegimos por votación popular a nuestros gobernantes,
existe constitucionalmente una división de poderes bien definida, respeto a los
derechos humanos y convivimos socialmente dentro del marco del respeto y las
libertades individuales. Más adelante podemos discutir si los gobiernos cumplen
o no con cada una de estas garantías constitucionales.
Para
fortalecer esta convivencia individual y social que mencionamos, en un Estado
democrático como el panameño, podemos jactarnos que después de luchas
históricas, tenemos una libertad
de prensa, libertad de expresión y por supuesto, libre acceso de los ciudadanos a
la educación y a la información, es decir el derecho a informar
y ser informados.
Esto
es de vital importancia que lo maneje todo funcionario de gobierno, y se
reitere la importancia y diferencia entre informar y comunicar, ya que la primera
busca brindar un dato, referencia o alguna investigación, mientras que "comunicar"
dentro de nuestro contexto, constituye esa labor por parte del gobierno de
interactuar con sus ciudadanos sobre la información o manejo de la cosa
pública; sí, estamos hablando de rendir cuentas sobre la administración de los
bienes del Estado.
Entramos
en materia.
Muchas
veces los medios de comunicación son utilizados por los gobiernos para informar
y no para comunicar adecuadamente, saturan la prensa televisiva de costosos
spots, y la ciudadanía se siente cada día menos informada sobre el adecuado uso
de los bienes el Estado, y por supuesto, el rechazo hacia la clase política en
general es inevitable.
No
es una tarea fácil, sin embargo, ya es hora de que los funcionarios comuniquen adecuadamente las
decisiones y el uso que se le da a los bienes del Estado, ya
que como vimos inicialmente es un derecho de los ciudadanos y al mismo tiempo
es un deber de las autoridades, rendir cuentas, con transparencia y garantizar
el acceso a la información una vez es solicitada por la ciudadanía, incluso con
el mínimo de formalidades según la Ley de Transparencia.
Plantear números fríos en un Power Point, leer un discurso sin esencia o importancia ciudadana ante los principales cuestionamientos, y como ya lo planteé, un spot con videos llamativos, esto no es comunicar. Se necesita crear ese vínculo con el ciudadano, que la comunicación vaya acompañada con rendición de cuentas con sustentos verídicos, información precisa y siempre de la mano con la opinión y exigencia de la ciudadanía, sin importar su afinidad política, y dentro de todos los medios de prensa posibles, para garantizar que la comunicación llegue a todos los ciudadanos.
Un
error muy común en comunicación que afecta la rendición de cuentas y
transparencia por parte de los gobernantes, es lo que denomino “Síndrome de la campaña
permanente". En la campaña electoral, el candidato (ahora
Presidente) buscaba persuadir, y convencer al electorado con sus propuestas,
muchas veces sin un sustento profundo, caso muy distinto a la comunicación gubernamental,
que deberá rendir
cuentas a través de un diálogo sostenido y buscando siempre un consenso con la
población, debe someterse a las interrogantes de la sociedad,
hacer uso de la información pública de forma eficiente y suministrarla a la
ciudadanía en tiempo oportuno,
con total transparencia.
Un
funcionario gubernamental no debe usar un podio para regaños, discursos vacíos
o divagantes, debe comunicar su gestión de forma asertiva, coherente y
transparente, creando consensos y no divisiones, ya que esto resta efectividad
y sustento a las decisiones sobre las políticas públicas que deseen
implementar. Debe tener un verdadero interés en rendir cuentas, y hacerlo con
la empatía necesaria que la ciudadanía pueda interactuar y obtener la
información que necesita sobre la utilización de los bienes públicos.
Entonces ¿Podemos decir que vivimos en
democracia plena sin una adecuada Comunicación Gubernamental?
Sin duda el problema principal ante esta situación es la falta de estrategia y personal capacitado para comunicar adecuadamente. Abarrotar los medios con spots donde se aprecian funcionarios entregando donaciones es cuestión del pasado. Recordemos que "Todo Comunica", tanto las acciones como las omisiones, tanto lo que se informa, como aquello que se deja de informar. Recordemos que la campaña política ya finalizó, y la forma de comunicar cambia radicalmente cuando se está en gobierno. En campaña, las promesas y palabras toman un rol predominante, en gobierno no valen nada, limitar el derecho a informar y ser informados, atenta contra las garantías fundamentales de todo individuo, los hechos hablan por sí solos.
Abogado,
Docente Universitario.